
- Menor consumo: gracias a la limpieza de los componentes del motor, que aportan los moléculas detergentes, y al modificador de fricción, se optimiza el uso del carburante y de la energía liberada derivando en una mayor vida útil del motor y en un ahorro tanto en carburante como en costes de mantenimiento.
- Mayor protección y limpieza del sistema de alimentación, manteniéndolo limpio y eliminando los depósitos ya existentes.
- 5% de reducción en emisiones contaminantes al medio ambiente, gracias a un óptimo proceso de combustión.
- Mayor confort en la conducción.
- Mayor potencia del motor y mejor respuesta a la aceleración.