La refinería "Gibraltar-San Roque" tiene la peculiaridad de incorporar una importante área petroquímica y unidades de fabricación de lubricantes, por lo que la gama de productos que de ella salen va más allá que la mayoría de las instalaciones de refino. Ocupa una extensión de 1,5 millones de metros cuadrados y es capaz de destilar hasta 12 millones de toneladas de petróleo al año.
En la refinería se fabrican todo tipo de combustibles (propano, butano, gasolinas, combustibles de aviación, gas-oil, etc.) y, además, productos químicos puros, básicos para la industria petroquímica como el benceno, para-xileno, ortoxileno, etc. Algunas de sus plantas tienen de excepcional que son únicas a nivel nacional.