La mayor parte de los productos que salen de la refinería para los consumidores finales, en particular los combustibles, no están formados por un solo tipo de producto, sino que se trata de mezcla de diferentes "corrientes" de los procesos.
Este sistema de mezclas es necesario para obtener y adecuar los productos a las especificaciones comerciales requeridas y también para ofrecer a los clientes la más alta calidad.
Tipos de mezclas: