Junto a las oficinas, almacenes de repuestos y talleres de almacenamiento, dos instalaciones adquieren relevancia en el área de servicios generales, Salas de control y Laboratorio.
La Sala de Control Central (donde se gestionan los procesos de las plantas de Combustibles, FCC o Conversión y Energía) y las de Petroquímica, Lubricantes y Movimientos, Mezclas y distribución son los centros neurálgicos de "La Rábida". Desde ellas se controlan los procesos productivos con diversos sistemas de control, que permite optimizar constantemente todos los procesos y detectar inmediatamente cualquier anomalía que pueda producirse.
Laboratorio: el de la Refinería está dotado de la más avanzada tecnología para comprobar sistemáticamente la calidad de las materias primas y los productos, tanto en sus fases intermedias de proceso como una vez fabricados. El análisis de los productos garantiza que cumplan las más estrictas especificaciones nacionales e internacionales.