4.Desempeño ambiental
A continuación detallamos los datos cuantitativos del año 2009 sobre los aspectos ambientales significativos generados en la Refinería. También se ha incorporado información de los años 2007 y 2008 con objeto de tener una referencia sobre la evolución del aspecto.
4.1. EMISIONES A LA ATMÓSFERA
Para el autocontrol de las emisiones atmosféricas, la Refinería dispone de analizadores en continuo que monitorizan más del 80% de los humos emitidos (Focos 1, 2, 3, 5, Crudo III, HDS-IV, HDS-V, Plantas de Azufre IV-V-VI, RZ-100, MX-SORBEX, Vacío-2, VOC Ftálico y Planta H2). Estos datos se envían, en tiempo real, a la Consejería de Medio Ambiente. Además, se realiza una inspección periódica por una Entidad Colaboradora de la Consejería de Medio Ambiente (ECCMA) a todos los focos.
Dióxido de azufre
Las emisiones de la Refinería cumplieron con los límites actualmente vigentes conforme a la normativa de aplicación.
RespectoComo se puede observar en las gráficas, los valores medios de concentración de SO2 (calculados por balance estequiométrico) se encuentran alejados de los límites legales actuales.
Límites individuales de cada chimenea y emisiones estequiométricas.
Las emisiones de dióxido de azufre en toneladas (emisiones másicas) de la refinería “Gibraltar-San Roque”, también han disminuido de una forma progresiva desde el año 1998.
Y, otro año más, destaca la disminución en los valores de emisión de SO2 global o de “efecto burbuja”. El ”efecto burbuja” es un concepto que representa la hipotética emisión de los humos de toda nuestra Refinería por una única chimenea, matemáticamente es un sumatorio de las concentraciones de SO2 emitidas por cada una de las chimeneas ponderadas con sus respectivos caudales de humos.
El límite legal de SO2 de “efecto burbuja” era hasta el año 2002 de 2,659 mg SO2/Nm3 corregido al 3% de O2 y medido en base seca. A principios de 2003 se redujo a 1,697 mg SO2/Nm3 corregido al 3% de O2 y medido en base seca. En el 2005, y conforme a la Orden del 15/09/05 por la que se aprueba el Plan de Acción Medioambiental para el Campo de Gibraltar, el límite de “efecto burbuja” se ha reducido a 1,000 mg de SO2/Nm3 medido en las condiciones anteriormente mencionadas. Este mismo límite se ha mantenido en la Autorización Ambiental Integrada vigente en la actualidad.
Las causas de estas reducciones paulatinas en las emisiones de SO2 las podemos encontrar en una mejora en la calidad de los combustibles, que se ha conseguido gracias a la fabricación de fuel óleos con unas especificaciones en cuanto a contenido de azufre más restrictivas, y a las mejoras implantadas en las unidades de Azufre y Aminas que hacen que el fuel gas de consumo esté prácticamente exento en sulfhídrico.
Óxidos de Nitrógeno
En la siguiente representación gráfica se muestra la evolución de los valores “burbuja” anuales de óxidos de nitrógeno de toda la instalación. La actual Autorización Ambiental Integrada limita este parámetro en 450 mg/Nm3.
Partículas
En la siguiente representación gráfica se muestra la evolución de los valores “burbuja” anuales de partículas de toda la instalación. La actual Autorización Ambiental Integrada limita este parámetro en 50 mg/Nm3.
Dióxido de Carbono
En el año 2009 se cumple el segundo año de la segunda fase (2008-2012) de seguimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero de las instalaciones afectadas por la
Con la publicación del Plan Nacional de Asignación se concede, para el citado periodo de cinco años, a CEPSA-refinería “Gibraltar-San Roque” 8,622,689 toneladas y a GEPESA-Cogeneración GEGSA 1,926,818 toneladas de CO2.
Los datos mostrados en la anterior tabla han sido verificados por AENOR. En la siguiente representación gráfica se puede observar la evolución de las emisiones de CO2, a lo largo de los ultimos años:
Compuestos orgánicos volátiles (COV)
Con el fin de disminuir las emisiones de COV, la refinería “Gibraltar-San Roque” ha implantado hasta la fecha un programa de detección y reparación de fugas, en las plantas de Aromáticos, Guadarranque, FCC-Crudo 3, Combustibles y Energía.
Los programas de detección y reparación de fugas, más conocidos como programas LDAR (Leak Detection and Repair) constituyen una Mejora Técnica Disponible (MTD) reconocida por el Ministerio de Medio Ambiente para disminuir las emisiones fugitivas de COV y para disminuir las pérdidas de productos (no residuos) que forman parte del proceso de fabricación.
La metodología empleada se basa en la aplicación del Método 21 de la EPA (Environmental Protection Agency), que consiste en inventariar los equipos que deben formar parte del programa y etiquetarlos para posteriormente llevar a cabo las mediciones mediante un analizador portátil. Dicho analizador mide la concentración de COV en ppm, y si éstas superan un valor de consigna, se considera que el equipo presenta una fuga y debe ser reparado. Tras la reparación se repite la medida y se evalúa el grado de eficacia de la misma.
Con la entrada en vigor de la AAI, se ha planificado una implantación progresiva de LDAR en el resto de las plantas de la Refinería.
En la siguiente tabla se puede observar la disminución de emisiones tras realizar las reparaciones pertinentes en los equipos.