2.PERFIL MEDIOAMBIENTAL
2.4.COMPORTAMIENTO MEDIOAMBIENTAL DE LAS INSTALACIONES
Como se ha comentado anteriormente, el primer punto de la Política Ambiental de la Refinería “La Rábida” establece que la Organización se compromete a cumplir todas las disposiciones legales que le afecten en materia de medio ambiente. Estos requisitos legales ambientales quedan recogidos fundamentalmente en dos documentos: la Autorización Ambiental Integrada de la Refinería “La Rábida” concedida por la Consejería de Medio Ambiente mediante Resolución de 12 de mayo de 2009 y la Autorización de Emisión de Gases de Efecto Invernadero (AEGEI) y los más destacables se traducen en la aplicación de valores límites de emisión (VLE) para las emisiones gaseosas y los contaminantes presentes en el vertido líquido.
En los sucesivos apartados se recoge el comportamiento ambiental de la Refinería en relación con esos límites de emisión.
2.4.1.EMISIONES A LA ATMÓSFERA
2.4.6.CONSUMO DE RECURSOS EXTERNOS
2.4.7.EFECTOS DERIVADOS DE INCIDENTES Y ACCIDENTES MEDIOAMBIENTALES
2.4.8.LDAR (PROGRAMA DE DETECCIÓN Y REPARACIÓN DE FUGAS)
2.4.1.EMISIONES A LA ATMÓSFERA
La principal fuente de emisión de contaminantes a la atmósfera en una refinería proviene de los hornos y calderas necesarios para llevar a cabo el proceso productivo. Los hornos son utilizados para calentar la carga a las unidades, mientras que las calderas se emplean en la obtención de vapor.
La Refinería “La Rábida” que poseía 20 focos de emisión hasta el año 2009, tras la ampliación en 2010 del proyecto de “Aumento de Capacidad Nominal de Producción de Destilados Medios (ACNPDM)” y una nueva unidad de cogeneración (COGE2), ha incrementado en 5 el número de focos hasta alcanzar un total de 25. Estos 5 focos pertenecen a las unidades de Crudo-Vacío-Hidrodesulfurador 4 (C2V3H4), Hydrocracker (HYCR), Hidrógeno 2 (HR-2), plantas de azufre 4/5/6 (NS4/5/6) y a la nueva cogeneración (COGE2).
Los 25 focos, antes mencionados, se alimentan de tres tipos de combustible: fueloil, fuelgas y gas natural, a excepción de la unidad de Crackeo Catalítico en lecho Fluido (FCC) que utiliza el coque adherido en el proceso de regeneración del catalizador.
El consumo de estos combustibles genera cuatro contaminantes principalmente CO2, SO2, partículas y NOx. En el primer caso, la emisión en toneladas está limitada por la asignación de los derechos de emisión que se fijan a nivel estatal, debiéndose acudir al mercado de derechos en caso de sobrepasar las emisiones asignadas. En cuanto al resto de parámetros, sus valores límite de emisión se expresan en términos de concentración por cada foco y global de Refinería (burbuja) y vienen establecidos por la Autorización Ambiental Integrada. También existe una limitación adicional para la chimenea de 140 m., como gran instalación de combustión (GIC), que limita en toneladas las emisiones anuales de estos tres parámetros restantes.
La Autorización Ambiental Integrada establece que 13 de estos 25 focos estén monitorizados en continuo, con transmisión de datos en tiempo real a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, lo que viene a suponer más del 90% de las emisiones totales de SO2, NOx y partículas de la Refinería. Estos 13 focos son las chimenea de 140m, chimenea de 120m, PPH345, LVCH1, COB1, COB2, AROMAX, la caldera U-B5, los nuevos focos C2V3H4, HYCR, HR2 y COGE2 (este último no requiere monitorización de partículas), y las nuevas plantas de azufre NS4/5/6 (solo SO2). Por otro lado, las nuevas instalaciones también requieren medidores de CO.
La eliminación del sulfhídrico contenido en el fuelgas generado en Refinería mediante el tratamiento en las plantas de Aminas, reduce las emisiones finales de SO2. El sulfhídrico obtenido se envía a las plantas de azufre, donde se recupera más del 99%, para obtener azufre elemental en estado sólido que se vende como un producto más de la RLR.
En cuanto a las emisiones de NOx, se pueden reducir las emisiones mediante la optimización continua de los hornos o mediante instalación de quemadores o sistemas de combustión de baja emisión del parámetro en cuestión. En este sentido cabe destacar la incorporación en la turbina de gas del sistema Dry Low NOx (DLN), que reduce de forma considerable las emisiones y los mecheros de bajo NOx que de forma paulatina se están incorporando en los hornos existentes, mientras que las nuevas infraestructura lo traen asociado ya desde el diseño .
En cuanto a la reducción en la emisión de partículas ésta se alcanza mediante la continúa optimización energética y de la combustión y las mejoras en la formulación de los combustibles.
Comportamiento de las emisiones a la atmósfera 2010
Emisiones de SO2, partículas y NOx
A continuación se describirá el comportamiento de las emisiones en la Refinería “La Rábida”, de los años 2009 y 2010. Los focos de ACNPDM y COGE2 se tratarán por separado dado que su puesta en marcha provisional se produjo en 2010.
En la gráfica siguiente se indican los niveles de SO2, partículas y NOx emitidos en 2009 y 2010 en los principales focos, comparados con los límites legales establecidos por la AAI para dichos focos.
Las emisiones atmosféricas de la Refinería fueron notablemente inferiores a los límites que fija la AAI, llegando a ser hasta un 4% de dichos límites. Además si se comparan los resultados de este año con los de 2009, en la mayoría de los casos se produce una reducción de las emisiones.
En la gráfica siguiente se observan las emisiones de cada uno de los focos comparadas con sus correspondientes límites. Hay que hacer mención en este punto que el límite de la CO-B1 cambió a partir de mayo de 2009, por lo tanto los valores de emisión se representan frente al límite de 2010 en el caso del año posterior y con respecto a los limites aplicables en cada momento de 2009, recogiéndose en la gráfica la media ponderada de dichos valores.
En la tabla de abajo se muestra un resumen de las concentraciones medias expresadas en mg/Nm3 ,al 3 % en oxígeno y base seca, de los principales focos de la Refinería, con la excepción de la chimenea de 120 m, que se expresa al 6 % de O2 y en base seca y la CO-B1 que se expresa al 15% de O2 y en base seca.
Desde junio de 2009, las emisiones de la CO-B1 han de expresarse a un oxígeno de referencia del 15%, por lo que se han llevado todos los valores del año a esa base de referencia para que puedan compararse fácilmente los resultados de ambos ejercicios.
En esta próxima tabla, se pueden ver los valores de Burbuja de SO2, NOx y partículas correspondientes a los años 2009 y 2010 y se comparan con los valores límites de la AAI.


Los resultados de la burbuja de 2010 indican el amplio cumplimiento de los límites establecidos, con valores que van desde el 22% al 36% de los topes permitidos.
Si se comparan los valores del año pasado y de 2010, se observa una reducción en las emisiones de un 42% en SO2, un 24% en NOx y del 31% en las partículas.
En la siguiente gráfica representamos la evolución de la burbuja de SO2 en la última década:
Se puede observar como el valor de la Burbuja de SO2 se ha mantenido, en todo momento, muy por debajo de los límites de emisión. La reducción acumulada durante la última década es del 79% mientras que el límite de emisión se ha reducido entorno al 52%.
Respecto a las emisiones de ACNPDM y COGE2, a continuación se realiza una comparativa de las emisiones frente a los límites de emisión establecidos por la AAI según datos obtenidos en una campaña de mediciones realizada durante los últimos meses del año.
Puede advertirse como a pesar de ser una puesta en marcha, se han mantenido las emisiones muy por debajo del límite establecido en la AAI. Los valores oscilan entre el 85% del NOx de HR2 y el 1% del SO2 de COGE2.
En la tabla de abajo se muestra un resumen de las concentraciones medias expresadas en mg/Nm3 al 3 % en oxígeno y base seca de los focos de ACNPDM y del foco de la COGE2 que se expresa al 15 % de O2 y en base seca.
En el apartado de emisiones totales de SO2 en función de la cantidad de crudo procesado se ha producido un descenso muy considerable, continuando con la tendencia a la baja de los últimos años, llegándose en 2010 a un mínimo histórico de 0.47 kg SO2/t crudo tratado *, frente a 0.847 kg SO2/t crudo en 2009. Si se descontara la incidencia de la ampliación también nos hubiéramos situado en mínimos históricos (0.70 kg SO2/t crudo)
Si se observa la evolución del indicador durante la última década (2000-2010) la reducción durante dicho periodo ha rondado el 78%.
Este descenso en las emisiones se debe fundamentalmente a un menor consumo de fueloil, en favor de combustibles gaseosos (fuelgas de refinería y gas natural) con menor contenido en azufre. Adicionalmente, durante los últimos 15 años se han llevado a cabo una serie de actuaciones encaminadas a conseguir dicha disminución, como son la ampliación de la Unidad de Aminas de Combustibles 1, la ampliación de la unidad de eliminación de azufre de la Planta de Combustibles 2 (Gulfinishing) que permite alimentar a la planta de FCC con cargas de menor contenido en azufre; el plan de reducción de emisiones atmosféricas comprometido con la Administración y los nuevos límites más exigentes de la AAI.
En concreto, durante el último año y no teniendo en cuenta el SO2 no recuperable en las plantas de azufre, las emisiones totales de Refinería “La Rábida”, sin incluir las nuevas instalaciones, han descendido en más de 1.410 t con respecto al ejercicio anterior. Si tenemos en cuenta las nuevas instalaciones la reducción en las emisiones de SO2 ha sido de 1.178,2 t.
Indicadores básicos
Atendiendo a lo dispuesto en el nuevo Reglamento EMAS del 25 de noviembre de 2009, se incluyen en este capítulo tres indicadores básicos que dan idea de las emisiones relativas de la Refinería. Se trata de los indicadores de SO2, NOx y partículas referidos a las toneladas de crudo procesado.
Sin tener en cuenta las nuevas instalaciones:
Teniendo en cuenta las nuevas instalaciones:
En cualquiera de los casos, el descenso en todos los indicadores es más que significativo.
Emisiones de CO2
En las refinerías las emisiones directas de CO2 se producen en las instalaciones de combustión y en los procesos. La Refinería “La Rábida” está dentro del grupo de instalaciones obligadas a llevar a cabo un seguimiento de las emisiones de CO2.
Para este seguimiento se aplica la metodología aprobada por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, que implica, entre otros, la verificación de los equipos de medida que intervienen o la realización de análisis a los combustibles que se consumen.
Igualmente la Refinería debe entregar anualmente la cantidad de derechos de emisión equivalente a las toneladas verificadas por un organismo acreditado. Para ello se cuenta con un paquete de derechos gratuitos en cada período de asignación. El déficit o superávit de derechos se gestiona a través del comercio de derechos de emisión, en el que el precio del derecho está sujeto a las oscilaciones del mercado.
En 2010 se han incluido oficialmente los proyectos de ACNPDM y COGE2 en el régimen de comercio de derechos de emisión, concretamente ACNPDM desde el 01/06/10 y COGE2 desde el 22/12/10.
Para el período 2008-2012 CEPSA Refinería “La Rábida” dispone de algo más de 9 millones de derechos de emisión asignados por el Ministerio de Medio Ambiente. GEPESA Cogeneración “La Rábida” cuenta con algo más de 2 millones para ese mismo período.
La verificación de emisiones de 2010 de ambas instalaciones ha resultado positiva, siendo relevante por ser la primera vez que se verifica la aplicación de la metodología de seguimiento a las nuevas instalaciones.
En la siguiente tabla se incluyen los derechos asignados para 2010 y las emisiones verificadas para Refinería “La Rábida” y GEPESA.
Del balance total de emisiones del año 2010 se desprende un superávit de 804.461 derechos de CO2.
El indicador de “Emisiones Totales de Gases de Efecto Invernadero” evalúa la suma de las emisiones de CO2, CH4 y N2O, en emisiones equivalentes de CO2 respecto al índice de carga a la Refinería. En cuanto a 2009 se ha observado una disminución del índice debido a que, aunque las emisiones equivalentes han aumentado, también lo ha hecho, y en mayor medida, la cantidad de crudo procesado.
Por último, en 2010 se ha recibido la asignación provisional de derechos de emisión de los proyectos ACNPDM y COGE2, que ha ascendido a 480.701 t CO2 para 2010 y a 961.403 t CO2 para cada uno de los dos años siguientes.
2.4.2.EFLUENTES LÍQUIDOS
Según sea su origen, los efluentes líquidos producidos en la Refinería “La Rábida” son conducidos a través de tres redes, aguas aceitosas, aguas pluviales y aguas salinas a la Planta de Tratamiento de Efluentes Líquidos (PTEL).
La red de salinas se ha construido y puesto en servicio, provisionalmente, a finales de 2010 y con el objetivo de enviar las aguas procedentes de las purgas de las calderas y de las torres de refrigeración a la Balsa de Retención Final segregándola de esta forma de la red de pluviales.
Las aguas recogidas en los muelles Reina Sofia y Torre Arenillas, son enviadas a la RLR para su tratamiento en la PTEL.
La PTEL fue puesta en marcha en 1990 y ha sido modificada desde entonces debido a la puesta en marcha de nuevas unidades. La última modificación significativa de la PTEL tuvo lugar en el año 2007 y consistió en una ampliación del tratamiento biológico y en la incorporación de un sistema de nitrificación-desnitrificación.
Este año, debido a la construcción de ACNPDM y COGE2, ha sufrido una nueva modificación con la puesta en marcha del Titled Plated Interceptor (TPI). Con este sistema se consigue mejorar el rendimiento de eliminación de hidrocarburos de la planta, lo que se traduce en una mejora en la calidad del vertido.
La descripción básica del funcionamiento de la PTEL sería el siguiente: las aguas aceitosas pasan por unos separadores API en los que se recupera parte del aceite y se eliminan fangos. En caso de que se supere la capacidad de tratamiento de la planta por la avenida de una gran cantidad de agua aceitosa, ésta se acumula en una balsa para su posterior tratamiento. Tras los separadores API, el agua pasa al nuevo sistema TPI donde se continúa con la recuperación de aceites y eliminación de fangos. Posteriormente el agua pasa al sistema de coagulación-floculación y flotación que permite la eliminación de parte de la carga contaminante en forma de lodo. Después el agua pasa por un tratamiento de nitrificación-desnitrificación, para la eliminación de las especies nitrogenadas principalmente, y luego por un reactor biológico, donde se produce la eliminación de la materia orgánica biodegradable, siguiendo por un decantador, donde se produce una separación de agua y lodo biológico. Por último, el agua es recogida en una balsa de retención final y desde aquí, previo filtrado, se bombea a través de un colector al Canal del Padre Santo, definido en la AAI como punto de vertido autorizado número 1.
Esquema Planta de tratamiento sin TPI:
Por otro lado, el agua procedente de la red de pluviales, podría tratarse conjuntamente con las aceitosas si estuviese contaminada, o bien enviarse directamente a la balsa de retención final tras un paso previo por un equipo de eliminación de arena.
Además, la PTEL dispone de un tratamiento terciario compuesto por un proceso de aditivación y filtración, con filtros de arena, que permite la reutilización de parte del agua tratada.
El tratamiento permite garantizar su calidad acorde con los límites estipulados en la AAI.
La Refinería también esta autorizada a verter el agua procedente de los deslastres de los buques, antes mencionada, acumulada en el tanque YT-124 del muelle Torre Arenillas tras el tratamiento y los análisis pertinentes. A este punto se le denomina punto de vertido número 2.
Actualmente, todas las aguas de deslastre recogidas en los dos muelles son enviadas a la PTEL, previa etapa de decantación en tanques de almacenamiento para completar su tratamiento.
La Refinería dispone de otros cuatro puntos de vertido directo (aliviaderos 4, 5, 6 y 7) que se utilizan para la evacuación de agua de lluvia caída en zonas no contaminadas. Con esta misma función está prevista la puesta en marcha, a corto plazo, de un nuevo aliviadero, punto de vertido número 8, que se encargará de evacuar las aguas de lluvia limpias procedentes de la zona central de la Refinería.
Además de estos puntos, la Refinería dispone del punto de vertido autorizado número 3, que puede utilizarse en caso de situaciones de emergencia por grandes lluvias, para aliviar aguas depuradas.
Comportamiento de los Efluentes Líquidos 2010
Durante 2010, por el punto de vertido número 1 se vertieron 2.933.462 m3, un 14% menos del volumen anual autorizado, y a su vez un 54% más que en 2009, 1.904.557 m3. Ésto se debe al aumento de la cantidad de agua captada que ha supuesto la puesta en marcha de ACNPDM y COGE2 y en parte a la elevada pluviometría acaecida este año.
Por otro lado, la peor calidad del vertido final, durante el verano, y averías en el tratamiento terciario, provocó que en 2010 se reutilizase menos agua que en 2009, 1.828.753 m3 frente a 1.998.599m3 respectivamente.
Con los datos anteriores, la relación agua reutilizada/captada ha sido un 12,7% inferior en 2010 con respecto a 2009.
En la siguiente tabla figuran los valores medios anuales de los distintos parámetros del vertido para los años 2010 y 2009, así como los límites que establece la AAI para cada uno:
En la próxima gráfica se representan los valores medios de los parámetros del vertido, en los años 2010 y 2009, referidos a los límites de la AAI.
Se puede observar que en todos los casos se han logrado concentraciones bastante inferiores a los límites de la AAI, que van desde un 54% en el caso de los sólidos en suspensión hasta un 20% en el caso del amoniaco como amonio. El pH no se incluye en las gráficas anteriores por no ser susceptible de este tipo de tratamiento. Su valor medio en el año 2010 ha sido de 7,3, mientras que en el año 2009 fue de 7,8.
Durante el año 2010 se ha producido el descenso en cuatro de los parámetros: DQO, Aceites y Grasas, Amoniaco como amonio y Nitrógeno total. El parámetro que ha sufrido un mayor descenso ha sido el Nitrógeno total con un 34%. El resto ha aumentado ligeramente.
Para valorar la calidad global del vertido se dispone del indicador M 22-6 que compara la calidad del vertido de cada año respecto a la del año 1995 (se toma el valor de 100% para ese año), ponderando los parámetros según la importancia relativa de cada uno de ellos. Más concretamente DQO y Aceites y Grasas (30%), Fenoles y Sólidos en Suspensión (15%) y Amoniaco (10%).
Atendiendo a la evolución de la gráfica, se puede observar cómo se ha producido una importante mejoría en la calidad del vertido. La reducción acumulada desde el año 1995 es del 79,3%. En el año 2010 ha descendido el 4% respecto del año 2009.
Por otro lado, el grado de cumplimiento de los parámetros diarios ha empeorado respecto del año 2010. Esto puede verse en la tabla inferior:
En el año 2010 se produjeron 18 superaciones de límites diarios, frente a las 8 de 2009. Por el contrario, en 2010 se produjo una superación de valor límite mensual frente a 4 en 2009.
El aumento en el número de superaciones diarias se debe principalmente a vertidos puntuales ocasionados por la puesta en marcha de ACNPDM, en el mes de julio, y al accidente ocurrido en las inmediaciones de la PTEL y que terminó afectando a ésta, el día 4 de agosto. En estos dos meses se acumularon el 67% de las superaciones de todo el año. Otras superaciones a tener en cuenta fueron las de sólidos en suspensión provocadas por las fuertes lluvias del invierno (enero y febrero).
La superación mensual de fenoles también fue provocada por el accidente del 4 de agosto. Para evitar que vuelvan a repetirse estos incidentes, la Refinería está realizando una serie de acciones correctoras tales como la construcción del nuevo punto de vertido nº 8, la limpieza de la balsa de retención final (M225), la construcción de un nuevo homogeneizador y una serie de actuaciones para la mejora de la gestión de lluvias torrenciales, entre otras.
En lo que se refiere a los demás puntos de vertido, es destacable el punto de vertido nº2. Dicho punto está asociado a los tanques de recogida de deslastres que pueden enviarse al Canal del Padre Santo previa verificación de los límites que aparecen en la tabla inferior o enviarse a la PTEL para su tratamiento. Esta última es la única vía utilizada desde el año 2005.


La cantidad de agua deslastrada aumentó notablemente con respecto al año anterior. Esto es debido al mayor trafico de barcos registrado en el muelle Torre Arenillas, motivado a su vez por las obras realizadas en la línea de descarga de crudo desde la Monoboya y a la puesta en marcha del proyecto de ampliación.
Por otro lado, la cantidad de agua vertida por el punto de vertido número 3 en el año 2010, agua que procede de los reboses de la arqueta de succión de las bombas de envío al emisario, ha sido de 95.940 m3 frente a 45.478 m3 en 2009. El aumento en el volumen vertido se debe a la fuerte pluviometría y a problemas puntuales en las bombas.
El volumen vertido por el punto autorizado número 3 disminuirá considerablemente con la puesta en marcha, a corto plazo, del punto de vertido autorizado número 8, ya que éste evitará la entrada de agua de lluvia limpia en la PTEL cuando la pluviometría supere los 10 l/m3.
Por los puntos de vertido nº 4, 5, 6 y 7, en el año 2010 se han vertido un total de 132.953 m3 frente a 54.758 m3 en 2009, agua que procede fundamentalmente de lluvia y en algunas ocasiones de pruebas hidráulicas. El gran incremento en el volumen vertido se debe a la inusual pluviometría acaecida durante el año 2010. Ésta ha rondado los 780 l/m2 mientras que el año 2009 fue de 435 l/m2, lo que supone un aumento del 79%.
Los vertidos realizados a través de los aliviaderos de emergencia no ocasionaron incidencias en el medio receptor, según se constata en los informes de seguimiento de los mismos.
2.4.3.RESIDUOS
La Refinería, como productor de residuos peligrosos, dispone de la correspondiente autorización concedida por primera vez en 1995 y renovada posteriormente en la última modificación de la AAI de 12 de mayo de 2009. Para la gestión externa de estos residuos, Refinería “La Rábida” dispone de un almacén temporal, y de una zona de acopio de residuos a granel previa a la expedición de los mismos. En dichas instalaciones, los residuos son almacenados e inventariados para su posterior retirada por parte de gestores autorizados.
Por otro lado, Refinería “La Rábida” también actúa como gestor de residuos generados en sus dependencias, para lo cual tiene autorización como gestor, concedida por la Consejería de Medio Ambiente. Este es el caso, por ejemplo, de las tierras contaminadas. Estas tierras son almacenadas en la zona de acopio de tierras contaminadas y desde aquí son trasladadas a la losa de tratamiento.
Gestión de los residuos en el año 2010
En la tabla inferior se resume los datos de residuos peligrosos gestionados durante los años 2009 y 2010.
A la vista de los datos de la tabla anterior, la cantidad total de residuos peligrosos gestionados en 2010 ha sido similar a la producida durante 2009, si bien el origen de los mismos ha cambiado en función de las paradas y operaciones de mantenimiento realizadas durante cada uno de los años.
Llama especialmente la atención el descenso en la producción de lodo con hidrocarburo no valorizable, chatarra contaminada y escombro contaminado, estos últimos debido fundamentalmente a la finalización de desmantelamiento de las antiguas unidades para la construcción de ACNPDM.
En el lado opuesto, aumentan las cantidades de aislamiento contaminado y asfalto residual, ligadas respectivamente a la parada general de Combustibles 1 y a las limpiezas de tanques realizadas.
Al igual que en el año anterior, se valorizó el 100% del lodo producido en el tratamiento fisico-químico y en la balsa M-224. A ello hay que sumar que también se valorizaron el 100% de los envases metálicos y de plástico, por tanto la cantidad de residuos peligrosos reciclados/valorizados alcanzó un 50%.
En la siguiente tabla figuran las cantidades de residuos no peligrosos generados durante los años 2009 y 2010:
La cantidad de residuos no peligrosos gestionada en 2010 ha disminuido ligeramente respecto a 2009, debido fundamentalmente a la menor producción de basura urbana. También es destacable el descenso en la producción de escombros. Por el contrario, aumenta la producción de lodo de tratamiento biológico, como consecuencia de la mayor cantidad de agua tratada (un 34% más que el año anterior). Así mismo, también aumenta dentro del apartado Otros, la producción de lodo de filtración de agua bruta, ya que la planta se comenzó a poner en marcha en 2009 y funcionó a pleno rendimiento en 2010.
Refinería “La Rábida” aplica como principio la jerarquización en la gestión de residuos, de modo que el tratamiento dado siga el siguiente orden de mayor a menor prioridad: minimización, reutilización, reciclado y valorización. En la medida en que se pueda aplicar este orden jerárquico, se intenta ajustar al máximo posible, utilizándose como última opción la de vertido en deposito de seguridad.
En la tabla inferior puede observarse las cantidades de residuos reutilizados y/o reciclados:
Dentro de los residuos reutilizados y/o reciclados en el año 2010, cabe recalcar el aumento del cartón y del catalizador de platforming, ligado este último a una parada realizada con anterioridad. Por otro lado, se produjo una disminución de la chatarra no contaminada y madera, debido a la finalización de las labores de construcción de ACNPDM.
Además de los residuos citados en la tabla superior, hay que recordar que se valorizaron energéticamente un total de 1.517 t de lodo con hidrocarburos (lodos del físico-químico y de la balsa M.224), que fue usado como combustible en cementeras tras una estabilización previa realizada en la planta de BEFESA.
Por último, mencionar que se descontaminaron por el proceso de biorremediación o landfarming 2.180 t. de tierras contaminadas, de un total de 4.180 t. originadas en la R.L.R. en 2010. Para esta actividad la Refinería cuenta con la autorización correspondiente como gestor de residuos para el tratamiento de tierras contaminadas por hidrocarburos
A continuación figura una tabla resumen con la producción de residuos en 2010 y 2009, y el valor del indicador que relaciona la producción con las toneladas de crudo destilado del mismo año:


A la vista de los últimos datos puede observarse cómo la cantidad de residuos por tonelada de crudo procesado disminuye en general para todos los residuos, consecuencia de unas producciones similares a las del año anterior, con una carga un 25% superior a la procesada el año pasado.
2.4.4.RUIDOS
Con una periodicidad de dos años, Refinería realiza una medición de ruido en su entorno. El ruido detectado proviene de dos fuentes: la propia actividad de la fábrica y la que procede del exterior, ya sea de los vehículos o de otras instalaciones circundantes.
Los resultados obtenidos permiten conocer la situación respecto a los límites legalmente establecidos, así como evaluar su evolución temporal tras las medidas de reducción de emisiones adoptadas.
Por otro lado, cuando existen nuevos proyectos, se realizan medidas adicionales para poder comparar los niveles finales con los que había antes de la ejecución del proyecto, lo que en el caso de ACNPDM se llevará a cabo en 2011 tras la puesta en marcha definitiva de la instalación.
Datos sobre Ruidos
Ajustándonos a la periodicidad programada en nuestra metodología, en 2010 no se han realizado medidas y las próximas se harán durante el año 2011. Por ello, los datos de este apartado hacen referencia a las medidas tomadas en 2009.
La medida del nivel de ruidos en el exterior se realizó en trece (13) puntos distribuidos a lo largo del perímetro de la instalación (ver plano inferior).
Los resultados de las medidas fueron muy inferiores a los límites de emisión establecidos por la legislación vigente, como se puede observar en la siguiente gráfica, destacando que los más altos de ellos (7,8,9,10 y 11) se encontraban situados junto a las vías de trafico de acceso a la R.L.R.
El nivel medio de ruido en el entorno de la Refinería en intervalo diurno fue menor en 2009 que en 2007: 58,1 dB(A) (*) frente a 58,2 dB(A), en cambio en el intervalo nocturno fue ligeramente superior: 54,6 dB(A) frente a 54,2 dB(A).
Algunos ejemplos de medidas realizadas durante los últimos años para la reducción de ruido son: la sustitución de equipos antiguos por otros más silenciosos, la instalación de mecheros de bajo NOx y la instalación de cajas de aislamiento acústico. Estos cambios reducen el ruido en las zonas donde se instalan y contribuyen a disminuir la emisión global, influyendo favorablemente en el entorno de la Refinería “La Rábida”.
2.4.5.SUELOS
Existe en la Refinería y en sus zonas limítrofes y portuarias una red de sondeos constituida por 113 piezómetros o catas operativas (ver gráfico). En estos piezómetros se llevan a cabo dos verificaciones anuales para confirmar la ausencia de contaminación en las aguas. De ellos, una selección de 71 piezómetros, representativos de todas las áreas, conforman la red de control de calidad de aguas subterráneas. A través de ellos se realizan tomas de muestras, al menos una vez cada dos años, con el objeto de analizar los parámetros indicativos de la calidad del agua de los acuíferos, para poder así detectar posibles contaminaciones y actuar en consecuencia.
En 2010 se ha construido 3 nuevos sondeos (S-6, 29, 86) para sustituir a otros tantos. Además se han reparado otros dos sondeos que estaban dañados (S-28, 63).
2.4.6.CONSUMO DE RECURSOS EXTERNOS
Además de los aspectos anteriormente mencionados: emisiones, vertidos, residuos, ruidos y suelos, también se hace necesario controlar el consumo de recursos externos como agua y electricidad a fin de minimizarlos.
La Refinería, como ya se ha indicado en el capítulo de efluentes líquidos, cuenta con una planta para la reutilización del vertido líquido, con la que se consigue el doble objetivo de minimizar el consumo de agua y disminuir la producción de vertido. En el año 2010 el agua reutilizada ha supuesto un 38.7 % del agua captada.
En 2010 se definieron objetivos, dentro del programa de actuación medioambiental, destinados a fomentar la reutilización del agua mediante una vigilancia del tiempo de funcionamiento del tratamiento terciario y la ejecución de un proyecto que comprende una serie de medidas de mejora del mismo.
El consumo de materias primas durante el año 2010 ha sido el siguiente:
- Crudo tratado: 5.861.286 t.
- Otras materias primas: 1.519.087 t.
- Energía eléctrica: 366.508 MWh.
- Fueloil: 44.511 t.
- Fuelgas: 208.126 t
- Gas Natural: 150.773 t
- Agua: 4.731.434 t
A finales del año 2010, se ha puesto en funcionamiento en las instalaciones de la Refinería “La Rábida “ una nueva planta de Cogeneración, que se une a la que ya existía desde 1990. Los sistemas de cogeneración poseen altos rendimientos globales, en torno al 85%, lo que implica que el aprovechamiento simultáneo de electricidad y calor favorezca la obtención de elevados índices de ahorro energético, sin generar cambios en el proceso productivo. De esta manera, es conveniente resaltar la generación de 460.583 MWh* entre las dos plantas de Cogeneración de la R.L.R., lo cual supone un ahorro de energía primaria equivalente a 102.473 t* de fueloil. Este ahorro ha aumentado respecto al año pasado debido precisamente por la entrada en funcionamiento de la nueva planta.
A su vez, desde hace varios años, se viene determinando el índice de eficiencia energética en Refinería. El índice medio del año ha sido de 101.2, con una mejora prácticamente de 9 puntos sobre el valor de 2009 y de 18 puntos respecto a 2008:

Atendiendo al reglamento EMAS aprobado por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea el 25 de noviembre de 2009, se han elaborado una serie de indicadores básicos relacionados con diferentes aspectos ambientales tales como la eficiencia energética, la eficiencia en el consumo de materiales, el agua y la biodiversidad.
- Consumo directo total de energía: Indicador que mide la eficiencia energética. Se define como el consumo anual total de energía en la Refinería expresado en GJ.
- Mermas: Indicador que mide la eficiencia en el consumo de materiales. Se define este indicador mediante el siguiente balance másico: Compras de Materias Primas - Ventas Productos - Consumo - Acumulado (diferencia entre el inventario final y el inicial). Para las compras se considera los certificados de Refinería de “crudo neto”, es decir, descontando el agua libre y el agua y sedimentos.
- Consumo total anual de agua: m3 de agua bruta captada en Refinería.
- Ocupación del suelo: Indicador que refleja los metros cuadrados de superficie construida.
2.4.7.EFECTOS DERIVADOS DE INCIDENTES Y ACCIDENTES MEDIOAMBIENTALES
El Sistema Integrado de Gestión de La Refinería “La Rábida” permite la investigación, análisis y evaluación de los efectos ambientales que puedan derivarse de un posible incidente o accidente de manera que sea posible determinar las causas y consecuencias tal y como se encuentra recogido en la norma “Procedimiento de Seguridad Investigación de Accidentes e Incidentes”
Adicionalmente al sistema de Investigación de Accidentes e Incidentes, Refinería “La Rábida” dispone también del sistema de “Gestión de no conformidades” para analizar los incidentes medioambientales, sobre todo los debidos a una superación de los límites de emisión o cuando se detectan condiciones anómalas de operación.
Como complemento a estos sistemas, la Refinería mantiene desde la década de los 90 un procedimiento de comunicación a la Administración, concretamente con el Centro de Coordinación de Emergencia (CECEM) de la Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía, de aquellos incidentes o accidentes medioambientales que sean susceptibles de originar un impacto ambiental en el exterior de las instalaciones del complejo.
La enorme relevancia que tiene para la Administración la comunicación entre la empresa y la sociedad se puede constatar en la renovación de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) que, en el mes de mayo de 2009, la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía otorgó a la Refinería “La Rábida” a fin de incorporar los nuevos proyectos de ACNPDM y Cogeneración 2. En esta Autorización Ambiental se recoge las necesidades de información en tiempo real de los incidentes que pueden tener afección en el ámbito medioambiental. Por este motivo, la Refinería tiene establecido un sistema de comunicación inmediata con la Delegación Provincial de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía mediante fax tanto de los incidentes que se producen como de aquellas operaciones de mantenimiento o de otra índole que pueden alterar las medidas de emisiones o vertidos y originar la transmisión de un dato erróneo a la Administración.
Entre las comunicaciones que se han realizado al respecto durante el año 2010 caben destacar, por ser las más numerosas, las revisiones realizadas a los analizadores conectados en tiempo real con el Centro de Datos de Calidad Ambiental (CDCA) de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, de manera que se puedan anular los datos erróneos provocados por las revisiones de los analizadores y que puedan causar falsas alarmas por alto valor. Otras comunicaciones realizadas corresponden con las paradas de las unidades que transmiten en continuo sus datos de emisiones o vertidos al CDCA, las paradas de las plantas de azufre, la generación de llamas altas en antorcha, el vertido de aguas de pluviales por los aliviaderos de emergencia, las superaciones de los límites de vertido, etcétera. Adicionalmente, según se recoge en la normativa interna del sistema, de determinados incidentes medioambientales se elabora un informe que se envía a dicha delegación.
En el año 2010 se ha producido un incidente relacionado con un incendio en las inmediaciones de la Planta de Tratamiento de Efluentes Líquidos (ver destacado a continuación). Por otro lado, el número de avisos realizados por la Refinería en 2010 ascendió a 451. Se ha producido una reducción frente a los realizados en 2009 (500) debido fundamentalmente a la mejora en el control del funcionamiento de los analizadores en continuo y el seguimiento a las revisiones realizadas. El número de avisos por superación de los límites de vertido ha aumentado con respecto al año 2009 fundamentalmente debido a los problemas causados por el incendio que afectó a la PTEL . En cuanto a las emisiones atmosféricas, en 2010, al igual que en 2009, no se ha producido ninguna superación de los valores límites de emisión establecidos en la Autorización Ambiental Integrada.
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El 4 de agosto, sobre las 12:45 h., se originó un incendio, como consecuencia de una deflagración en el rack de tuberías que transcurre por el norte de la PTEL en dirección este-oeste. AFECCIÓN MEDIOAMBIENTAL. Medio ambiente atmosférico. En un incendio, la combustión de hidrocarburos genera como productos de combustión CO2, H2O, SO2, NOx y partículas. Al quemarse de forma no controlada, la cantidad de hidrocarburo inquemado aumenta sobre los valores típicos de una combustión, lo que contribuye a incrementar a su vez la opacidad de los humos, incrementando su impacto visual. Mediante el modelo predictivo de la contaminación atmosférica, durante el desarrollo de la emergencia se fue analizando la posible repercusión de los compuestos indicados anteriormente en el entorno de la Refinería. En este sentido, los valores registrados por las casetas que pudieran haberse visto afectadas según la dirección predominante del viento, La Rábida, Palos de la Frontera y Moguer, o San Juan del Puerto, no presentaron variaciones relevantes. Como conclusión se puede afirmar que, desde el punto de vista medioambiental, la incidencia atmosférica se considera irrelevante, sin haberse provocado superación alguna de los límites de inmisión establecidos. Medio Ambiente hídrico. Durante el incidente se produjeron distintos fallos eléctricos al quedar inutilizados los equipos como consecuencia del fuego y que determinaron el rebose del agua contenida en la balsa de retención final de la planta de tratamiento (M-225) por el aliviadero nº 3; se trata del agua depurada en la PTEL, que además estaba recibiendo el agua contra-incendio empleada en la extinción del fuego. La evacuación de dicha agua desde la balsa hacia el canal se produce por la parte inferior de un sistema con deflector, cuya finalidad es retener el potencial sobrenadante de hidrocarburo y espuma que exista en la superficie del agua. Posteriormente, el agua atraviesa un filtro, lo que contribuye a que esté exenta de contaminación al salir de nuestras instalaciones y por tanto, no conlleve impacto en el medio receptor. De la inspección realizada tanto por técnicos de la Refinería como por agentes de la Autoridad se pudo apreciar que no se había producido impacto en ninguno de los puntos de vertido. En los días sucesivos al incidente se llevaron a cabo medidas correctoras como la minimización del agua generada en el proceso de Refinería, almacenándose en la balsa de acumulación de aguas aceitosas (M-221). La capacidad de la balsa permitió que toda el agua de proceso fuese almacenada sin que nada de ella se vertiera a las balsas situadas aguas abajo. En paralelo a estas medidas de contención, se dio máxima prioridad al restablecimiento de las condiciones operativas de la planta. Todas estas medidas conllevaron a que en la mañana del lunes 8 el vertido se situara dentro de especificación. Residuos. En relación a la producción de residuos a consecuencia del incidente, es preciso indicar que se generó basura y chatarra contaminada, bidones de plástico vacíos que contenían espumógeno, empleado para la extinción del incendio, tierra contaminada y chatarra sin contaminar. La cantidad generada fue insignificante en comparación con la cantidad producida a consecuencia de trabajos rutinarios propios de la actividad. Los residuos fueron gestionados por el gestor autorizado de residuos habitual del complejo, a excepción de la tierra que se procede a su descontaminación en la RLR, en virtud de la autorización de gestor que posee la Refinería. Afección al suelo. Las zonas sobre las que se produjo el incidente están mayoritariamente hormigonadas y/o asfaltadas. Las restantes zonas colindantes son de tierra compactada, lo que impedía la infiltración de hidrocarburo al terreno. Además, cabe destacar que el hidrocarburo inquemado se desplazaba con el agua empleada en la extinción del incendio (flotando en superficie), lo que determinó que la afección al suelo haya sido mínima. Conclusiones finales. Se puede afirmar a la luz de los hechos, comprobaciones y mediciones realizadas que el impacto medioambiental generado puede calificarse de irrelevante. |
2.4.8.LDAR (PROGRAMA DE DETECCIÓN Y REPARACIÓN DE FUGAS).
El programa de detección y reparación de fugas, LDAR (Leak Detection and Repair), tiene como objetivo identificar los equipos que presentan mayores emisiones de compuestos volátiles, COV, en las diferentes unidades de proceso, para repararlos y así reducir las emisiones.
El programa tiene varias etapas. Inicialmente se identifican todos lo potenciales focos de emisión de COV. Para ello se realiza una exhaustiva labor de consulta de planos y diagramas del proceso. Posteriormente se “etiquetan” todos lo equipos, para identificarlos en la planta con un número que facilite su control. La lista de equipos abarca a todas las bombas y compresores, así como todas las válvulas automáticas, finales de línea y válvulas manuales de 2” o más.
Posteriormente se mide la emisión de COV de todos estos equipos. A partir de un umbral de emisión fijado (10.000 ppm), se señalan en planta todos los equipos que fugan, o sea, los que superan este umbral.
Para cada fuga detectada se genera una orden de reparación, cuya efectividad se comprueba volviendo a medir en el equipo reparado.
No acaba aquí el programa, pues todos los equipos reparados tienen que pasar una serie de revisiones periódicas, para asegurar que su emisión de COV está controlada.
En 2010 la Refinería ha ampliado su LDAR, iniciando la implantación en la Planta de ACPDM, y en otras zonas que se han remodelado con motivo del proyecto. Concretamente se han incluido otros 2.280 nuevos equipos al programa.
Además, ha continuado aplicando el programa a las otras ocho plantas donde ya estaba implementado: Petroquímica, FCC, Energía, Combustibles 1 y 2, y Movimientos, Mezclas y Distribución (MMyD), RNL y Terminales Marítimos, con lo que el total de equipos inventariados es de 12.181.
Por último, se puede decir que de los 7.667 equipos medidos sólo fugaban inicialmente el 5.2 %, de los que se ha eliminado su fuga en el 53 % de ellos.
Los resultados han sido los siguientes:
La estimación de reducción de emisiones conseguidas en las plantas con LDAR implantado ha sido el siguiente desde el inicio:
Por tanto resulta una reducción de emisiones del 60%.
Para 2011 la Refinería tiene previsto mantener el programa en las plantas donde está implantado y finalizar el inventario de la nueva planta de ACNPDM, extenderlo a Cogeneración 2 y el cuarto atraque del pantalán Reina Sofia, así como aplicar el programa a los equipos de estas instalaciones.
Basados en el historial de emisión de los equipos, se tiene previsto racionalizar las mediciones, centrando las actuaciones sobre los equipos con mayor probabilidad de fuga, desplazando en el tiempo aquellos cuyo historial nos lleva a considerar que la probabilidad de fuga es muy pequeña.
